2 SAMUEL 7:8-12
* (v8) “Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;”
* (v9) “y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.”
* (v10) “Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio,”
* (v11) “desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa.”
* (v12) “Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino.”
Podríamos empezar esta reflexión con las siguiente preguntas:
* ¿De dónde te ha sacado Dios? ¿De dónde te tomó? ¿Dónde estabas antes y dónde te ha puesto hoy? ¿Ha estado Dios en tu caminar? ¿Ha quitado Dios tus enemigos? ¿Te ha puesto y dado Dios un nombre o una posición? ¿Te ha fijado Dios en un lugar, dónde no has sido removido? ¿Has tenido buenas intenciones para con Dios, la cual Dios se adelanta y hace lo mismo contigo?
David estaba muy agradecido de Dios, y cuando vivía en palacio dijo al profeta Natán: “He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de Jehová debajo de cortinas.” (1 Cro 17:1b); y los versículos que leímos al principio son parte de la respuesta De Dios a David. Y mira como le dice Dios al final del verso once:
* (v11b) “Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa.”
Se agradecido. Mantente humilde. Pon en tu corazón las buenas intenciones para con Dios y pronto escucharás las buenas intenciones que Dios tiene para contigo. Si tienes algo, si posees algo, si tienes un nombre, una posición, o un rango, todos estos son puestos y establecidos por Dios. Recuerda el buen mensaje del predicador Salomón: “Si opresión de pobres y perversión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos.” (ECLESIASTÉS 5:8) Recuerda de donde Dios te tomó, y dónde estás hoy. Recuerda lo que el Dios Altísimo, ha hecho contigo. Recuerda también que hay promesas para tu descendencia. ¡Amén! Nunca perderás nada, más bien lo ganarás todo, cuando tomas el buen consejo de Dios y andas con él y él contigo. Pues no hay bien fuera de él. Dios te bendiga es mi deseo. 2 Samuel 7:8