Job 38:41
“¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?”
En el libro de Job desde el capítulo 38 al 41, encontramos que Dios interroga a Job con preguntas que solo pueden ser respondidas solamente si Dios pone la sabiduría y el espíritu de inteligencia en corazón de una persona (V+ v36) o lo revela a través de su palabra. En los Salmos nos responde esta pregunta:
* (Sal 147:9) “Él da a la bestia su mantenimiento, Y a los hijos de los cuervos que claman.”
En los evangelios encontramos, dichos del mismo Jesús:
* (Mt 6:26; V+ v25) “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
Lucas escribe:
* (Lc 12:24) “Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?”
¿Cómo se que Dios tiene cuidado de mi? Su palabra nos enseña que Dios sustento al profeta Elías usando cuervos, observe el texto: “Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.” (1 R. 17:4) y mas adelante dice: “Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.” (1 R. 17:6). Que te quiero decir: “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.” (Sal 24:1); y Dios puede usar lo que el quiera para bendecir a sus hijos. ¡Aleluya! El puede usar una roca, para darte agua, puede darte una nube, para darte sombra, puede poner el fuego sobre tu cabeza para que no tengas frío, puede poner un escudo alrededor para que el devorador no te toque, puede hablar con aquellos que tu no puedes hablar para que te provean. ¡Gloria a Dios! El alimenta los polluelos que le claman y hace que aquellos que alimentan te alimenten a ti. ¡Bendito sea su nombre! Si tiene muchas preguntas hacia Dios, recuerda solo quien te ha sostenido de la mano derecha, quien te mantuvo de pie cuando tus pies resbalaron, quien fue tu brazo amigo cuando todos te abandonaron, y quien trajo esperanza a tu corazón. Si te sientes errante clama a tu ¡Abba, Padre! (V+ Ro 8:15) Y nada impedirá que llegue a ti. Tu vales para Dios. Dios te bendiga es mi deseo. Job 38:41